miércoles, 1 de abril de 2015

Empezando de nuevo

Hace unos pocos meses mi vida había tomado un giro familiar, uno con el que creía estar en sintonía y que finalmente me traería la estabilidad especial que mi corazón anhelaba. En la vida sin embargo las cosas nunca son tan fáciles, ni tan sencillas, y cuando crees tener las cosas claras y el corazón y la mente tranquilas, te das cuenta de que en realidad no sabias nada de nada.

Y aquí estoy de nuevo, recurriendo esta vez a lo que espero sea una nueva página y etapa en mi vida, un momento de cambios, de replantearme las cosas y lo que me rodea, de intentar superar el pasado, de procurar no cometer los mismos errores.

Mi problema a veces radica en sentirme como si estuviera luchando contra un muro de agua, estando atrapado entre lo que la gente/sociedad quiere o espera de mi y lo que quiero hacer o ser yo.

Si soy sincero, siento que pertenezco a un colectivo en el que no me identifico, ya no solo dentro de las preferencias sexuales, si no de la sociedad en si. Siento a veces que soy el único que busca esa pizca de romanticismo, junto a una buena tanda de pasión y diversión por supuesto, pero también esa complicidad entre dos personas, ese entendimiento mutuo, esa por llamarlo de alguna manera "armonía".

Parece que esta todo pensado para favorecer lo contrario, para que ir de persona en persona teniendo sexo casual sea más fácil, menos doloroso, más sencillo. Y aunque soy el primero en admitir que me encanta el sexo, y que la gente es libre de pasárselo bien y hacer con su vida lo que quiera siempre y cuando no dañe a los demás, simplemente tengo la sensación de que no hay nada más allá, o al menos no para mi.

Y es que, una vez que has amado por primera vez, una vez que sabes lo que es sentir que otra persona tiene un poder casi absoluto sobre ti, que es capaz de hacerte la persona más feliz del mundo y la más desgraciada si se lo propone, una vez has sentido algo así, ¿como conformarte con menos?

A veces tengo ganas de dejarme llevar con la corriente y ver que pasa, pero supongo que no puedo luchar contra mi propia naturaleza, contra ese deseo irrefrenable de entregarme a alguien y saber que somos el uno del y para el otro.

Sea como fuere, esto es un nuevo principio, ¿de que? ni yo mismo lo se, solo se que quiero luchar por mi futuro, y que quiero ser quien soy y no quien creen que debería ser.


No hay comentarios:

Publicar un comentario