La mente fría y el corazón frío son unos aliados indispensables, que no intenten engañaros haciéndoos creer que la gente que piensa con la cabeza es calculadora y no tiene sentimientos, simplemente son precavidos.
Dejarse llevar por el corazón es una bonita metáfora de como muchas veces una persona puede perderse a si misma, estándares que creías tener firmes se tambalean, exigencias que te parecían inamovibles ya no son tan necesarias, y antes de que te des cuenta estas avocado a perseguir algo que no se parece a lo que quieres de verdad.
Supongo que es complicado, uno no elige que siente ni cuando lo siente, pero si tenéis que recordaros a vosotros mismos constantemente quienes sois y lo que queréis, si no, corréis el riesgo de acabar como una broma pesada de una versión distinta de vosotros mismos que en nada se parece a la realidad.
Yo soy alguien seguro, que tengo muy claro lo que no quiero, y aunque no siempre me queda claro lo que quiero, soy muy consciente de lo que creo, mis convicciones son claras, y aun así peco como todos los demás de cometer diversos errores al dejarme llevar por mis miedos, que al final son los que acaban destrozándote a ti mismo y a los que están a tu alrededor.
No os conforméis, el conformismo es de las peores cosas que podéis tener para vosotros mismos, luchad por vuestros sueños, por vuestros ideales, por vuestros deseos. No digo que será fácil, no digo que no dolerá y que en muchos momentos querréis llorar, desesperaros, gritar, golpear cosas, pero si que os aseguro que al final merecerá la pena, porque la alternativa es simplemente demasiado vacía.
No os hundáis si cometéis errores, en este mundo no existen "Los ángeles y los demonios" mucha gente es buena o mala dependiendo de la situación, y es mejor no demonizar ni santificar a nadie. Todos la cagamos, todos hacemos cosas que están mal o nos arrepentimos, lo importante es recordar quien eres, seguir adelante y aprender de ello, y sobre todo no dejar que te cambie negativamente.
No seáis un segundo plato, sed el principal, el entrante y también el postre, recordad que al contrario de lo que nos hace creer todo el mundo y en mi opinión...
El amor es fácil.
Si no confías en esa persona no es amor.
Si lo que sientes es un miedo irracional a perderla se llama dependencia.
Si no es una relación de igualdad y todo se torna complicado tampoco lo es.
Y sobre todo entended lo siguiente: El amor no lo es todo, vuestra vida, vuestros objetivos, vuestros amigos, la gente que os quiere de muchas otras formas y os importa, eso debe ser el centro de vuestra vida.
miércoles, 29 de julio de 2015
viernes, 26 de junio de 2015
Dos lenguas de fuego
Sonreía, era algo que solía hacer, constantemente de hecho. Un curioso aspecto de su personalidad, refrescante como la brisa en un caluroso día de verano, inesperado después de estar a menudo rodeado de negatividad. De cualquier forma le encantaba, no solo por el hecho de que tuviera una sonrisa francamente bonita, si no porque le gustaba verle feliz.
De todas formas no tenía mucho tiempo de admirarla, estaba demasiado ocupado besando sus labios, cuando estos no recorrían sus mejillas, su frente o su nariz. Ambos eran juguetones, lo notaba en esos mordisquitos suaves en la oreja, en los labios subiendo y bajando acechantes por el cuello, en esas caricias que se detenían justo antes de llegar al que parecía su destino.
Una piel que emanaba fuego pero no quemaba, fricción centelleante al tacto, pero suave y perfectamente en sintonia con la suya. Como cuando dos piezas de un rompecabezas encajan a la perfección, así sentía que sus cuerpos se movían, al unisono, conectados.
Los rayos de la luna dotaban a su figura de una palidez bastante favorecedora, pero aunque así no hubiese sido se sentía cómodo, no podía pensar en otra cosa que no fuera en esa sonrisa que se intercalaba con mordiscos y con sonidos muy agradables para sus oídos.
Dos amantes entrelazados, dos llamas encendidas, fundidas en una sola, dos lenguas de fuego como diría Becquer.
De todas formas no tenía mucho tiempo de admirarla, estaba demasiado ocupado besando sus labios, cuando estos no recorrían sus mejillas, su frente o su nariz. Ambos eran juguetones, lo notaba en esos mordisquitos suaves en la oreja, en los labios subiendo y bajando acechantes por el cuello, en esas caricias que se detenían justo antes de llegar al que parecía su destino.
Una piel que emanaba fuego pero no quemaba, fricción centelleante al tacto, pero suave y perfectamente en sintonia con la suya. Como cuando dos piezas de un rompecabezas encajan a la perfección, así sentía que sus cuerpos se movían, al unisono, conectados.
Los rayos de la luna dotaban a su figura de una palidez bastante favorecedora, pero aunque así no hubiese sido se sentía cómodo, no podía pensar en otra cosa que no fuera en esa sonrisa que se intercalaba con mordiscos y con sonidos muy agradables para sus oídos.
Dos amantes entrelazados, dos llamas encendidas, fundidas en una sola, dos lenguas de fuego como diría Becquer.
jueves, 18 de junio de 2015
La teoría de la relatividad
Es curioso pensar en que vivimos en un mundo prácticamente regido por la relatividad a un importante número de niveles. ¿Existe la objetividad? Si. Tenemos las matemáticas, la lógica, incluso otros campos y situaciones alejados de la pura racionalidad y basados parcialmente en lo empírico se pueden catalogar de objetivos. Sin embargo, la inmensa mayoría de nuestra realidad se cimienta sobre lo subjetivo, sobre lo relativo.
Aquí podría repasar millones de cosas, pero me centrare en una muy curiosa, y son los sentimientos y las relaciones entre las personas. Después de todo, ¿qué otro campo se me puede antojar tan cercano y a la vez tan relativo?
Pensad en como reaccionáis ante un mensaje de la persona que os gusta, y ante el de una persona a la que le gustáis pero que no es correspondido, la diferencia entre un mensaje de tu mejor amiga o el de tu madre. Hasta ahí todos de a cuerdo en que es muy diferente, ahora, ¿cómo actuar teniendo esto en cuenta?
Es difícil, a veces tienes que dejar a un lado lo que sientes, tienes que regirte por lo que debes hacer, pero la práctica y la teoría son dos cosas muy distintas, y es muy complicado ignorar lo que el cuerpo te impulsa a hacer.
A partir de todo esto es curioso pensar como a veces una persona es un estorbo para alguien y todo el mundo de otra persona, como a veces lo que alguien ve como un cristal roto otro lo observa como una preciada antigüedad que ha aguantado el paso del tiempo.
No puedes programarte, no puedes elegir a quien quieres para corresponder a quien te gustaría, o dejar de perseguir a quien no te quiere, tienes que entender esto, pero también tienes que entender que tienes la opción de seguir buscando.
Lo fácil es empeñarse en que no hay nadie para ti, en que estas enamorado de alguien que no te corresponde y ese va a ser tu destino el resto de tu vida. Lo complicado es sacar la fuerza, seguir adelante, e intentar recomponerte a ti mismo mientras buscas a alguien que te saque sonrisas en lugar de lagrimas.
Nunca dejes de buscar, nunca tires la toalla. Y cuando al fin encuentres a esa persona, quiérela, respétala, y no la sueltes pase lo que pase.
Aquí podría repasar millones de cosas, pero me centrare en una muy curiosa, y son los sentimientos y las relaciones entre las personas. Después de todo, ¿qué otro campo se me puede antojar tan cercano y a la vez tan relativo?
Pensad en como reaccionáis ante un mensaje de la persona que os gusta, y ante el de una persona a la que le gustáis pero que no es correspondido, la diferencia entre un mensaje de tu mejor amiga o el de tu madre. Hasta ahí todos de a cuerdo en que es muy diferente, ahora, ¿cómo actuar teniendo esto en cuenta?
Es difícil, a veces tienes que dejar a un lado lo que sientes, tienes que regirte por lo que debes hacer, pero la práctica y la teoría son dos cosas muy distintas, y es muy complicado ignorar lo que el cuerpo te impulsa a hacer.
A partir de todo esto es curioso pensar como a veces una persona es un estorbo para alguien y todo el mundo de otra persona, como a veces lo que alguien ve como un cristal roto otro lo observa como una preciada antigüedad que ha aguantado el paso del tiempo.
No puedes programarte, no puedes elegir a quien quieres para corresponder a quien te gustaría, o dejar de perseguir a quien no te quiere, tienes que entender esto, pero también tienes que entender que tienes la opción de seguir buscando.
Lo fácil es empeñarse en que no hay nadie para ti, en que estas enamorado de alguien que no te corresponde y ese va a ser tu destino el resto de tu vida. Lo complicado es sacar la fuerza, seguir adelante, e intentar recomponerte a ti mismo mientras buscas a alguien que te saque sonrisas en lugar de lagrimas.
Nunca dejes de buscar, nunca tires la toalla. Y cuando al fin encuentres a esa persona, quiérela, respétala, y no la sueltes pase lo que pase.
martes, 7 de abril de 2015
"Amar" por "amar"
Vivimos un momento en la sociedad en el que se ha desvirtuado completamente el concepto del amor, o al menos lo parece. No me refiero a la perdida del romanticismo, o a que la gente ya no quiera relaciones duraderas, ni muchísimo menos. El problema real se encuentra en el objetivo de la gente.
Se ha cambiado todo el propósito detrás del noble sentimiento, es más un terrible miedo a estar solo y una envidia hacia los que tienen parejas lo que parece hacer a la gente saltar hacia relaciones, más que profesar un verdadero sentimiento hacia esas personas.
No se busca a la persona se busca el sexo, no se buscan las palabras se desean los besos, no se piensa en estar con ese alguien, si no con alguien y ya esta.
Esta obsesión malsana no nos hace darnos cuenta de una cosa. ¿Que tiene de malo estar solo? Nada en absoluto, el problema lo tienen las películas, las grandes novelas románticas, las expectativas que crea la sociedad ante las parejas y el tema en si.
¿Queréis saber cuando vais a encontrar a esa persona que os haga volveros locos y cambiar vuestro mundo? Cuando aceptéis que estar solos no esta tan mal, os queráis un poco más, y simplemente os dejéis llevar relajadamente por la vida, mostrando lo bueno que tenéis que ofrecer al mundo. Es en ese momento, en el que estaréis listo para algo REAL, y no una simple relación de plástico para no estar solos y tener a alguien que os de cariño, sexo y compañía.
¿De que vale tener algo que no vale nada?
Se ha cambiado todo el propósito detrás del noble sentimiento, es más un terrible miedo a estar solo y una envidia hacia los que tienen parejas lo que parece hacer a la gente saltar hacia relaciones, más que profesar un verdadero sentimiento hacia esas personas.
No se busca a la persona se busca el sexo, no se buscan las palabras se desean los besos, no se piensa en estar con ese alguien, si no con alguien y ya esta.
Esta obsesión malsana no nos hace darnos cuenta de una cosa. ¿Que tiene de malo estar solo? Nada en absoluto, el problema lo tienen las películas, las grandes novelas románticas, las expectativas que crea la sociedad ante las parejas y el tema en si.
¿Queréis saber cuando vais a encontrar a esa persona que os haga volveros locos y cambiar vuestro mundo? Cuando aceptéis que estar solos no esta tan mal, os queráis un poco más, y simplemente os dejéis llevar relajadamente por la vida, mostrando lo bueno que tenéis que ofrecer al mundo. Es en ese momento, en el que estaréis listo para algo REAL, y no una simple relación de plástico para no estar solos y tener a alguien que os de cariño, sexo y compañía.
¿De que vale tener algo que no vale nada?
miércoles, 1 de abril de 2015
Empezando de nuevo
Hace unos pocos meses mi vida había tomado un giro familiar, uno con el que creía estar en sintonía y que finalmente me traería la estabilidad especial que mi corazón anhelaba. En la vida sin embargo las cosas nunca son tan fáciles, ni tan sencillas, y cuando crees tener las cosas claras y el corazón y la mente tranquilas, te das cuenta de que en realidad no sabias nada de nada.
Y aquí estoy de nuevo, recurriendo esta vez a lo que espero sea una nueva página y etapa en mi vida, un momento de cambios, de replantearme las cosas y lo que me rodea, de intentar superar el pasado, de procurar no cometer los mismos errores.
Mi problema a veces radica en sentirme como si estuviera luchando contra un muro de agua, estando atrapado entre lo que la gente/sociedad quiere o espera de mi y lo que quiero hacer o ser yo.
Si soy sincero, siento que pertenezco a un colectivo en el que no me identifico, ya no solo dentro de las preferencias sexuales, si no de la sociedad en si. Siento a veces que soy el único que busca esa pizca de romanticismo, junto a una buena tanda de pasión y diversión por supuesto, pero también esa complicidad entre dos personas, ese entendimiento mutuo, esa por llamarlo de alguna manera "armonía".
Parece que esta todo pensado para favorecer lo contrario, para que ir de persona en persona teniendo sexo casual sea más fácil, menos doloroso, más sencillo. Y aunque soy el primero en admitir que me encanta el sexo, y que la gente es libre de pasárselo bien y hacer con su vida lo que quiera siempre y cuando no dañe a los demás, simplemente tengo la sensación de que no hay nada más allá, o al menos no para mi.
Y es que, una vez que has amado por primera vez, una vez que sabes lo que es sentir que otra persona tiene un poder casi absoluto sobre ti, que es capaz de hacerte la persona más feliz del mundo y la más desgraciada si se lo propone, una vez has sentido algo así, ¿como conformarte con menos?
A veces tengo ganas de dejarme llevar con la corriente y ver que pasa, pero supongo que no puedo luchar contra mi propia naturaleza, contra ese deseo irrefrenable de entregarme a alguien y saber que somos el uno del y para el otro.
Sea como fuere, esto es un nuevo principio, ¿de que? ni yo mismo lo se, solo se que quiero luchar por mi futuro, y que quiero ser quien soy y no quien creen que debería ser.
Y aquí estoy de nuevo, recurriendo esta vez a lo que espero sea una nueva página y etapa en mi vida, un momento de cambios, de replantearme las cosas y lo que me rodea, de intentar superar el pasado, de procurar no cometer los mismos errores.
Mi problema a veces radica en sentirme como si estuviera luchando contra un muro de agua, estando atrapado entre lo que la gente/sociedad quiere o espera de mi y lo que quiero hacer o ser yo.
Si soy sincero, siento que pertenezco a un colectivo en el que no me identifico, ya no solo dentro de las preferencias sexuales, si no de la sociedad en si. Siento a veces que soy el único que busca esa pizca de romanticismo, junto a una buena tanda de pasión y diversión por supuesto, pero también esa complicidad entre dos personas, ese entendimiento mutuo, esa por llamarlo de alguna manera "armonía".
Parece que esta todo pensado para favorecer lo contrario, para que ir de persona en persona teniendo sexo casual sea más fácil, menos doloroso, más sencillo. Y aunque soy el primero en admitir que me encanta el sexo, y que la gente es libre de pasárselo bien y hacer con su vida lo que quiera siempre y cuando no dañe a los demás, simplemente tengo la sensación de que no hay nada más allá, o al menos no para mi.
Y es que, una vez que has amado por primera vez, una vez que sabes lo que es sentir que otra persona tiene un poder casi absoluto sobre ti, que es capaz de hacerte la persona más feliz del mundo y la más desgraciada si se lo propone, una vez has sentido algo así, ¿como conformarte con menos?
A veces tengo ganas de dejarme llevar con la corriente y ver que pasa, pero supongo que no puedo luchar contra mi propia naturaleza, contra ese deseo irrefrenable de entregarme a alguien y saber que somos el uno del y para el otro.
Sea como fuere, esto es un nuevo principio, ¿de que? ni yo mismo lo se, solo se que quiero luchar por mi futuro, y que quiero ser quien soy y no quien creen que debería ser.
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