Es curioso pensar en que vivimos en un mundo prácticamente regido por la relatividad a un importante número de niveles. ¿Existe la objetividad? Si. Tenemos las matemáticas, la lógica, incluso otros campos y situaciones alejados de la pura racionalidad y basados parcialmente en lo empírico se pueden catalogar de objetivos. Sin embargo, la inmensa mayoría de nuestra realidad se cimienta sobre lo subjetivo, sobre lo relativo.
Aquí podría repasar millones de cosas, pero me centrare en una muy curiosa, y son los sentimientos y las relaciones entre las personas. Después de todo, ¿qué otro campo se me puede antojar tan cercano y a la vez tan relativo?
Pensad en como reaccionáis ante un mensaje de la persona que os gusta, y ante el de una persona a la que le gustáis pero que no es correspondido, la diferencia entre un mensaje de tu mejor amiga o el de tu madre. Hasta ahí todos de a cuerdo en que es muy diferente, ahora, ¿cómo actuar teniendo esto en cuenta?
Es difícil, a veces tienes que dejar a un lado lo que sientes, tienes que regirte por lo que debes hacer, pero la práctica y la teoría son dos cosas muy distintas, y es muy complicado ignorar lo que el cuerpo te impulsa a hacer.
A partir de todo esto es curioso pensar como a veces una persona es un estorbo para alguien y todo el mundo de otra persona, como a veces lo que alguien ve como un cristal roto otro lo observa como una preciada antigüedad que ha aguantado el paso del tiempo.
No puedes programarte, no puedes elegir a quien quieres para corresponder a quien te gustaría, o dejar de perseguir a quien no te quiere, tienes que entender esto, pero también tienes que entender que tienes la opción de seguir buscando.
Lo fácil es empeñarse en que no hay nadie para ti, en que estas enamorado de alguien que no te corresponde y ese va a ser tu destino el resto de tu vida. Lo complicado es sacar la fuerza, seguir adelante, e intentar recomponerte a ti mismo mientras buscas a alguien que te saque sonrisas en lugar de lagrimas.
Nunca dejes de buscar, nunca tires la toalla. Y cuando al fin encuentres a esa persona, quiérela, respétala, y no la sueltes pase lo que pase.
No hay comentarios:
Publicar un comentario