viernes, 8 de septiembre de 2017

Palabras para mí

Hola querido blog, sé que desde hace años no te atiendo demasiado, y que solo te escribo cuando he de aclarar las ideas de mi mente. Pero bueno, supongo que eso refleja un poco que ya ha pasado mi tiempo de soñar, de fantasear y de imaginar, y ahora me ha tocado simplemente vivir.

Largos años han pasado desde aquellos sueños inocentes de adolescente, aquellos sencillos sueños en los que un chico me invitaba a tomar café, me soltaba una mirada pícara, o simplemente se quedaba charlando tranquilamente conmigo. Tenían la estructura típica de cualquier novela barata para "jóvenes". Primera cita, nada impresionante, y a la vez tremendamente especial. Cena en un sitio pequeño, pero muy romántico. Paseo a la luz de la luna y de las estrellas, y un beso ligero pero apasionado al final.

Ahí no terminaban las ensoñaciones por supuesto, estas generalmente se entremezclaban con sus hermanas de día, en las que me imaginaba durante aquellas clases de matemáticas como sería mi futuro. Una película de miedo tranquilamente abrazados, un viaje juntos para perdernos en alguna playa prácticamente deshabitada, unas manos arrugadas agarrándose en un porche al atardecer de un día que aun estaba por llegar.

Después llego la realidad, en todo su esplendor y toda su crudeza. Recuerdos felices, recuerdos tristes, risas, lloros, besos apasionados, mentiras, traiciones, decepciones, días románticos, sexo desenfrenado, sexo romántico, sexo enamorado... y mucha, mucha, mucha comida.

Tantos años después me encuentro en un lugar en el que no me imaginaba, he cambiado, he crecido, he sufrido, he aprendido, y por su puesto me he vuelto a equivocar. Creo que el computo general es positivo, aunque siempre nos gustaría cambiar cosas, pero en general todo va bien e incluso diría que mejor de lo que esperaba de forma realista.

He de confesarte algo aun así...

No he cambiado.

Bajo todas las pequeñas modificaciones que han atravesado mi persona sigo siendo el mismo. Sigo siendo el que saldría a las 3 de la mañana de su casa con tal de ir a estar con la persona adecuada. Aquel que esta en los buenos y los malos momentos, aquel que piensa en los que le importan antes que en si mismo, aquel que sigue cometiendo errores y aprendiendo de los mismos, aquel que es incapaz de dejar de soñar y de fantasear, por mucho dolor, por muchas decepciones que ocurran, por mucha tristeza y vacío que pueda llegar a sentir...

¿Te acuerdas de mi vieja coraza? La volví a sacar a relucir después de lo que ambos sabemos que ocurrió el año pasado. El hecho es que decidí quitarla una vez más, y la verdad es que como siempre volví a darme un golpe importante. Me dolió mucho, lo tengo que admitir, pero me recuperé más rápido que otras veces, el dolor seguía ahí pero esta vez supe manejarlo un poquito mejor.

Y a que viene todo esto te preguntaras, pues es muy sencillo querido blog, tanto que hasta me siento avergonzado de tener que escribirlo para darme cuenta.

Soy un romántico sin remedio, y no voy a dejar de creer en el amor, y no voy a renunciar a ese porche y a esas manos arrugadas al atardecer dentro de muchos años. Y quiero que la próxima vez que inevitablemente te quites la coraza de nuevo, y te atrevas a amar con el corazón abierto, si te vuelven a hacer daño y sientes que estas harto y desesperanzado...

Lee esto, ven, léelo y recuerda quien eres, recuerda en lo que crees, y nunca renuncies a tus sueños.

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